Metodología única en Costa Rica enseña a bebés a sobrevivir en el agua

WAWA Pre-Natación estrecha vínculos entre bebés y sus padres a través de estimulación en el agua.

Por Mamá Joven

¿Imagina usted a su bebé de tan solo 2 meses sumergido en una piscina, no solo aprendiendo las destrezas necesarias para comenzar a nadar sino también una serie de técnicas de supervivencia en el agua? Lo anterior es posible en WAWA Pre-Natación, un complejo ubicado en Santa Ana que imparte lecciones de natación bajo el método SWIM-FLOAT-SWIM (nadar-flotar-nadar) y Smart Fish (pez inteligente, en inglés).

La metodología nació en Estados Unidos y es reconocida mundialmente por su eficacia. Se basa en estimular a los pequeños a partir de los 2 meses de nacidos, en diferentes cursos que impulsan sus primeros movimientos en el agua; esto les permite adquirir autoconfianza, seguridad y estrechar vínculos con sus padres.

Las clases que se imparten tienen distintas frecuencias de asistencia recomendadas por especialistas de acuerdo con la
edad y grado de aprendizaje. Maríajosé Artavia, propietaria e instructora, detalla que la metodología requiere compromiso pero
los resultados son comprobables.

“A pesar de que nuestro sistema tiene como base el método internacional, en WAWA ofrecemos una adaptación a nuestra
realidad local. Además, contamos con herramientas de apoyo para la enseñanza, importadas desde Estados Unidos y Canadá,
porque creemos que el sistema se debe impartir con la mejor tecnología. Estos elementos aportan confianza al desarrollo de
los pequeños”, agregó Artavia, quien además fue seleccionada nacional de natación.

En la actualidad, 150 menores participan en programas personalizados, según su grado de evolución. Otros 300 ya pasaron por las dos piscinas del centro de WAWA Pre-natación, que son temperadas a 30 grados Celsius para que los pequeños aprendan y disfruten en condiciones óptimas.

¿En qué se diferencia WAWA Pre-Natación?

WAWA Pre-Natación es el único centro en Costa Rica certificado por Infant Aquatics. Esta metodología se dirige a bebés y niños, mediante el sistema nadar-flotar-nadar, que agiliza habilidades y destrezas en el agua.

Las lecciones están a cargo de 3 instructoras certificadas en Estados Unidos, una de ellas fisioterapeuta, quienes siguen de cerca el desarrollo de cada menor hasta llevarlo a evolucionar progresivamente a través de los distintos niveles que se imparten.

Pero los beneficios de los distintos programas también se extienden a las embarazadas. A través de la técnica de relajación Watsu, el vínculo con la madre se fortalece antes de nacer y además alivia dolores de espalda y facilita la labor de parto.

Éxito comprobado

Adriana Oller es la mamá de Mauricio y Gastón, dos niños de 2 años y 10 meses y 8 meses de edad respectivamente; con satisfacción y entre risas, asegura que ella y sus hijos disfrutan de las clases y que pronto entrará a la piscina con ellos.

“Me encanta verlos felices y sobre todo notar como se tiran al agua con tanta seguridad; ya en enero los tres iremos al agua y podré acompañarlos”, señaló.

“En WAWA nuestra oferta no se detiene y ya incursionamos en la enseñanza de la natación. Lo que buscamos es una
transición entre los primeros movimientos en el agua y el inicio en este deporte”, detalló Artavia.

WAWA, que significa niño o bebé en lengua indígena Quechua, evidencia que el agua es vida, aleja enfermedades, fortalece lazos familiares y autoconfianza y propicia el ingreso al mundo de la natación, un deporte que activa todos los músculos del cuerpo con leves posibilidades de lesiones y múltiples beneficios al corazón y el sistema respiratorio.

¿Por qué es importante desarrollar destrezas en el agua a temprana edad?

  • De acuerdo con el Informe mundial sobre los ahogamientos, la edad es uno de los principales factores de riesgo, vinculado en general a lapsos de falta de atención en la supervisión de un niño.
  • A escala mundial, los índices de ahogamiento más elevados corresponden a los niños de 1 a 4 años de edad, seguidos de la franja de edad de 5 a 9 años.
  • Es posible que los cálculos mundiales subestimen notablemente la magnitud real del problema de salud pública que suponen los ahogamientos.
  • El riesgo de ahogamiento es mayor en niños, varones y personas con fácil acceso al agua.
  • En Costa Rica mueren, en promedio, 157 personas ahogadas al año.

Fuentes: Organización Mundial de la Salud (OMS) y Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

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